Nueva Delhi, .-Un tribunal indio sentenció a cadena perpetua a 18
personas tras hallarlas culpables de quemar vivos a 23 musulmanes en
unos disturbios sectarios que se desataron en 2002 en el estado de
Gujarat, en el oeste del país.
Según la agencia local PTI, el tribunal especial también sentenció a
otras cinco personas a siete años de cárcel por intento de asesinato y
conspiración criminal, mientras que 23 personas fueron absueltas.
El veredicto, leído por la magistrada Punam Singh, causó fuertes
protestas entre el centenar de familiares de los convictos presentes en
la sala, de la que fueron desalojados tras proferir gritos en defensa de
la inocencia de los acusados.
La masacre ocurrió en la localidad de Ode el primero de marzo de 2002
y costó la vida a un grupo de musulmanes -entre ellos mujeres y niños-
que buscaron refugio en una casa de la localidad para protegerse de las
turbas de extremistas hindúes.
Según la sentencia, más de un millar de fanáticos rodeó la casa y le prendió fuego con sus ocupantes dentro.
Un abogado de la defensa, Ashwin Dhagad, alegó tras conocerse el
veredicto que la declaración de algunos testigos había sido
"contradictoria", mientras que uno de los fiscales, P.M. Parmar, indicó
que se estudiará un recurso para pedir la pena de muerte.
La de hoy es la segunda condena relevante por las masacres de
musulmanes acaecidas entre febrero y marzo de 2002 en Gujarat, por las
que ya fueron sentenciados a cadena perpetua 31 hindúes por quemar vivos
a 33 musulmanes que se habían refugiado en una vivienda.
Los disturbios religiosos de hace diez años fueron uno de los mayores
estallidos de violencia sectaria de la historia de la India y costaron
la vida de entre mil y dos mil musulmanes, aunque la mayoría de aquellos
crímenes siguen sin haber sido juzgados.
Los disturbios comenzaron como reacción al incendio -según los
extremistas hindúes, provocado por musulmanes- de un tren atestado de
peregrinos ("karsevaks") el 27 de febrero de 2002, un suceso en el que
perdieron la vida 59 personas, entre ellas mujeres y niños.
La muerte de estos peregrinos sí fue juzgada hace un año y los jueces
dictaron hace pena de muerte para 11 musulmanes y cadena perpetua para
otros 20.






