Después de sufrir un acoso continuo desde que se divorció de Russell
Brand, Katy Perry explota y admite que está harta de estar en el centro
de todas las miradas. Dejando su vida personal a un lado, la cantante
quiere demostrar su valía y se vuelca en su carrera profesional y en sus
fans.
Esta expresión ha hecho que la entrevista de Katy Perry para Teen
Vogue se reseñe en varios medios de comunicación. Parece que la cantante
ha tocado fondo y no quiere que su vida personal sea más importante que
la profesional.
Últimamente su vida privada ha estado en primera plana en las
columnas de cotilleos pero la cantante quiere poner punto y final a esa
situación y quiere que si se tiene que hablar algo de ella, que sea de
su música y sus éxitos.
Katy Perry ha confesado de que la fama es la peor parte de su
trabajo: "¡Estoy cansada de ser famosa! (...) La fama es una
consecuencia de mi trabajo. Lo comparo con una delicada criatura salvaje
a la que se puede amar o a la que se puede atacar", explicaba la
cantante.
Precisamente la fama le ha dado alegrías y disgustos y Katy
intenta sacarle el lado positivo. La cantante desvela que los pilares de
su vida son su familia y sus amigos. También recuerda a sus fans, que
la apoyan día tras día en sus conciertos y en las redes sociales.
La cantante está dispuesta a demostrar que puede ser una persona
cercana. El documental que estrenará en verano en Estados Unidos, Una
parte de mi en 3D muestra a la verdadera Katy y lo que tuvo que pasar
para llegar a la cima del éxito.
"Quería captar una instantánea de lo que soy para que pueda
reacordarme a mí misma si algún día llego a estar totalmente perdida",
"por supuesto, quiero que la gente sea capaz de experimentar el viaje y
la alegría con la que trabajo", reitera Katy.






