"Le pido a papa Dios mucha compasión por ellos, y a la justicia dominicana que se encargue de que esas cosas no sigan ocurriendo en mi país", fue la primera expresión que salió de la ingeniera Francina Hungría, al enterarse del apresamiento por parte de la Policía de la persona responsable del disparo en la cara que le hizo perder su ojo derecho y que le mantiene aún a la espera de poder recuperar la visión del izquierdo.
Dijo que lo bueno de eso es que ahora mismo no puede ver el rostro de la persona que le disparó porque todavía no logra sacar de su mente su rostro, y el arma apuntándole.
Francina fue entrevistada en su habitación del Jackson Memorial Hospital donde se encuentra ingresada, tras ser trasladada al centro por la Fundación Nacional de Desarrollo Integral (Fundi). Le acompañan su madre Iluminada y su padre Frank Hungria, así como n equipo de la fundación encabezada por su presidente Félix Bautista y el doctor Arístides Bautista.
Agrega que es muy duro porque hasta hace una semana ella decía que Republica Domnicana era el mejor país del mundo, y que sigue amando su país, pero que hoy ella le pregunta a su papá que cómo sale a la calle y sentirse segura.
Dice que sabe que volver a recobrar la confianza es un proceso que va a tardar mucho, porque es muy difícil cuando en el país hay tantas personas con armas de fuego. "Yo creo que en mi país no debe haber tantas personas armadas, haciendo daño".






0 Comments:
Publicar un comentario