sábado, 7 de septiembre de 2013

Nuncio estaba asustado desde hacía dos meses


El presidente del Codue, Fidel Lorenzo, junto a otros evangélicos, fija su posición en torno a los escándalos de curas católicos.El exnuncio apostólico, Jósef Wesolowski, estuvo muy nervioso en sus dos últimos meses en el país al punto de que no quería abrir las cartas que le llegaban desde la Santa Sede porque temía que le informaran de su cese en el cargo. La revelación sobre el nerviosismo que arropaba al exrepresentante del Papa en el país la hizo el presidente del Consejo de Unidad Evangélica (Codue), Fidel Lorenzo, quien afirmó que así se lo confesó el nuncio en un encuentro que organizó la embajada de los Estados Unidos en el país por motivo de la independencia de esa nación.

“Las últimas dos veces que hablé con el nuncio, que hablé con él en la celebración de Independencia de la Embajada Americana y en la celebración del décimo cuarto año de la entronización de Marruecos, en ambas reuniones me confesó que cada vez que recibía una carta del Vaticano la abría nervioso porque él sabía que su cancelación o traslado estaba previsto para cualquier momento”, afirmó Lorenzo.

Agregó que no sabe si las amenazas del Vaticano se debían a los supuestos actos de pederastia de Wesolowski en el país.  “Le pregunté por qué y me dijo que la propuesta que le habían hecho era enviarlo a Irán o Afganistán y que él no quería ir para esa región del mundo, pero lo cierto es que él estaba muy nervioso y un poco asustado…Me dijo que de su nerviosismo y que no quería siquiera abrir las cartas que llegaban del Vaticano”, aseguró el representante de la Iglesia evangélica que le confesó Wesolowski. Según ha publicado el periódico digital Vatican Insider, el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez habría enviado un expediente sobre Wesolowski en junio de este año.

El pasado 21 de agosto, el Vaticano cesó formalmente a Wesolowski de su cargo diplomático en el país y se encuentra en Roma sin funciones debido a que la Santa Sede ha abierto una investigación en su contra que lleva a cabo la Congregación para la Doctrina de la Fe que se encarga, entre otras cosas, de juzgar los delitos contra menores de 18 años que cometen los miembros de la Iglesia.