sábado, 14 de julio de 2012

Biografía del ex presidente Joaquín Balaguer


Joaquín Antonio Balaguer Ricardo (1 de septiembre de 1906 - 14 de julio de 2002) fue un abogado, escritor y político dominicano. Presidente de la República Dominicana en los periodos 1960-1962, 1966-1978 y 1986-1996. Se caracterizaba por su personalidad enigmática y llena de secretismo heredado de la Era de Trujillo, su afán de perpetuarse en el poder por medio de cuestionados procesos electorales le ganó el mote de caudillo. Fomentó el desarrollo de la infraestructura urbana del país mediante la construcción, avenidas y edificiones; el Faro a Colón es uno de los monumentos más relevantes construidos en su gobierno.1
A su legado de gobierno se le atribuye el clientelismo político existente hasta estos días.
Balaguer fue acusado de numerosas muertes en sus gobiernos, tras ordenar numerosos asesinatos con los que se revelavan en ese entonces están: Amin Abel Hasbun, Orlando Martinez, Narciso Gonzalez, Maximiliano Gómez Horacio entre otras figuras del ambiente politico-social del entonces. German sanchez
Balaguer compartió el Premio Nacional de Literatura de 1990 con su rival político y también escritor Juan Bosch.
Antecedentes políticos
Balaguer comenzó su carrera política en 1930 (antes de que Trujillo tomara el control del gobierno), cuando fue nombrado Fiscal. Más tarde se inscribe en el Partido Dominicano y así pasó a formar parte del círculo de los colaboradores cercanos del dictador Rafael Trujillo.
Durante la Era de Trujillo se desempeñó como Secretario de la Legación Dominicana en Madrid (1932-1935), Subsecretario de la Presidencia (1936), Subsecretario de Relaciones Exteriores (1937), Embajador Extraordinario en Colombia y Ecuador (1940-43 y 1943-47 ), Embajador en México (1947-1949), Secretario de Educación (1949-1955), y Secretario de Estado de Relaciones Exteriores (1955-57).
Relación con Trujillo
Ha habido mucha discusión sobre el papel de Balaguer durante la Era de Trujillo, a lo largo de las tres décadas de trabajo como político trujillista, Balaguer fue visto alternativamente tanto como empleado del régimen y como un distinguido colaborador cercano a Trujillo. A pesar de que Trujillo disfrutaba humillando e insultando sus "sirvientes" en público, el dictador nunca trató de degradar a Balaguer.
Balaguer reciprocó ese respeto hacia Trujillo durante los treinta años de dictadura como uno de los colaboradores más eficiente del régimen, sin parecer perturbado ni mostrar el menor gesto de disgusto por los excesos y aberraciones que eran comunes en aquella época. Balaguer fue, sin duda, un ministro útil de Trujillo.