Hiraldo Guerrero dijo que ha decidió discutir sobre la solicitud de
extradición, para desmentir la infamia que pesa en su contra.
“He decidido discutir la extradición la solicitud de extradición, para
desmentir la infamia que pesa en mi nombre”, adujo el ex oficial de la
Marina de Guerrera, en Cámara de Consejo celebrado por los jueces de la
Segunda Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia.
Mientras que su abogado Ramón Pina Acevedo, le expresó al tribunal,
presidido por Miriam Germán Brito e integrado por Alejandro Moscoso
Segarra, Frank Soto, Esther Agelan Acasasnova e Hiroito Reyes, que el
consejo de defensa decidió discutir dicha solicitud, ya que confía en
los jueces que integran dicho tribunal.
En ese sentido, los jueces decidieron fijar para el próximo 14 de enero
el conocimiento de la solicitud de extradición de Hiraldo Guerrero,
reclamado por su vínculo con el ex capitán del Ejercito Nacional,
Quirino Paulino Castillo.
En Cámara de Consejo estaban además de Hiraldo Guerrero, y Pina Acevedo,
los abogados Francisco Muñiz y Teófilo Grullón, y los asesores Cristian
Báez y José Antonio Ramírez.
También la directora del departamento de extradición de la Procuraduría
General de la Republica, Gisela Cueto González, y la abogada de la
embajada de los Estados Unidos, Anaydis Alcántara.
Hiraldo Guerrero fue vinculado luego de las confesiones del ex capitán
Paulino Castillo y Carlos Rossó Peña a las autoridades norteamericanas
en las que revelaron las implicaciones de éste y otros posibles
militares en la protección de cargamentos de drogas.
De acuerdo a la solicitud de extradición Hiraldo Guerrero, quien fungía
como jefe de operaciones de la DNCD, en el período 2006-2008, le daba
facilidades a la red de Paulino Castillo para sus operaciones y que
también participaba de manera directa, para el ingreso exitoso de droga a
la República Dominicana.
La acusación en contra de Hiraldo Guerreo, radica en cuatro cargos por
narcotráfico en hechos ocurrido desde el 2001 al 2009 en donde
contravino el deber que le imponía su posición pública, constituyéndose
en agente del narcotráfico internacional.
Conforme con la acusación la cantidad de droga traficada y las ganancias
deducidas por Hiraldo Guerrero fueron muy altas, y en la documentación
de reclamación de extradición uno de los testigos en el caso habla de
unos 25 viajes con promedio de 400 kilogramos de cocaína por viaje,
durante los años 2004-2009.
El informe de la solicitud de extradición señala que dentro de los
testimonios, uno de los testigos refiere que en el 2008 el ex militar le
dijo que para proteger un cargamento especifico de 700 kilogramos de
cocaína, él prefería recibir el pago en droga en lugar de dinero, ya que
contaba con medios para enviarla a territorio americano y obtener así
un beneficio mayor.





