El argentino Fabían Fay, quien disertó en el Primer Simposio de
Laboratorio Clínico Amadita y el VII Simposio de la Asociación
Latinoamericana de Laboratorios, señaló que el riesgo de cáncer de mama a
lo largo de la vida para portadores de una mutación, puede superar el
70% para ambos genes.
Fay expuso que con tests específicos y dirigidos se puede cambiar el
cuadro histórico de cáncer de mama, identificando factores genéticos en
la cadena familiar.
Indicó que ese tipo de cáncer prácticamente es una epidemia en los
países latinoamericanos, por lo que identificar tempranamente a quienes
tienen predisposición genética, contribuye a evitar muchas muertes de
mujeres.
Otros especialistas señalan, además, que las pruebas clínicas son
vitales para detectar enfermedades como dengue, leptospirosis y Sida,
por lo que deben estar dotadas de alta credibilidad y confiablidad.
“La certeza de una prueba de laboratorio clínico es vital para un
diagnóstico certero del médico, por lo que los márgenes de errores deben
ser mínimos”, afirman.
El peruano Alejandro Colichón, microbiólogo e inmunólogo, aseguró que
en el examen de la orina deben realizarse bajo altos controles de
calidad y debe haber un buen manejo de las muestras de los pacientes.
Patricia González, directora médica de Laboratorio Clínico Amadita y
presidenta del simposio, reconoció que en el país hay laboratorios
clínicos de calidad, pero insiste en la necesidad de trabajar con
técnicas más avanzadas que permitan elevar la calidad en los resultados
de los exámenes realizados a pacientes.
La doctora González enfatizó que las pruebas sistematizadas para el
análisis de orina se implementan en el país, pero no en todos los
laboratorios.
Dijo que la calidad de los laboratorios es certificada por normas
internacionales, como la Normas 15189, que ayer en el simposio realizó
un taller con expertos internacionales para explicarla.





