Román fue llevado al centro de salud por agentes penitenciarios debido a que alegadamente presenta fuertes dolores.
El dos de junio del 2010, sicarios, presuntamente pagados por el empresario intentaron matar a Jordi Veras cuando ingresaba a las instalaciones del canal 25.
El atentado fue ordenado alegadamente por Román molesto porque Veras era el abogado de su exesposa Miguelina Llaverías, a quien también había intentado matar y por cuyo hecho fue condenado a 20 años de prisión.





