El raso policial fue identificado como Jonathan de Jesús Estévez, de 22 años, y el civil era Junior Manuel García Santos, de 23.
Según los reportes, durante una discusión entre el raso y el ciudadano que se produjo en el negocio de expendio de comidas y bebidas de la bomba, el primero mató de varios disparos al segundo en las afueras de la gasolinera, que queda en el sector Rincón, a pocos metros de la iglesia Santa Rosa de Lima.
Cuando el policía De Jesús Estévez se disponía a alejarse del lugar, los amigos del fallecido García Santos lo tumbaron del motor que quemaron, y lo mataron a pedradas, machetazos y tiros.
En esta comunidad son constantes las quejas por la cercanía que hay entre la iglesia y la bomba, que frecuentemente es escenario de pleitos.





