Guillaume Jean Wilkels, quien reside en el país desde el 1994, según los datos ofrecidos por él, se encadenó a la puerta de la Embajada haitiana y denunció que en el año 2007 la Dirección General de Migración, de Higüey, donde reside, lo maltrató físicamente y lo despojó de sus documentos y luego devueltos. Dijo que por los maltratos que recibió permanece minusválido sin poder trabajar.
Advirtió que no se va a desencadenar hasta que la Dirección General de Migración acuda al lugar a disculparse. Además pidió la presencia de la Comisión Técnica de la CIDH que se encuentra en el país.
“Quiero la presencia del señor encargado de Migración o de un representante él y la presencia del señor Embajador. La presencia de la OEA y de los Derechos Humanos que está aquí en el país, hasta que ellos no lleguen, no me iré de aquí”, advirtió el extranjero.
Manifestó que va a solicitar a la CIDH una demanda contra la Dirección de Migración porque están obligando a los haitianos, a base de maltratos, a tener sus documentos.
Wilkels reiteró que aunque ayer lunes puso la denuncia en la mesa de denuncias de la CIDH, quiere que el organismo acuda al lugar donde está encadenado para ofrecerles nuevos detalles de lo que él dice fue objeto de maltrato y racismo.
Algunos compatriotas del encadenado lo han apoyado suministrándole agua y haciéndole compañía.
Mientras que agentes antimotines de la Policía Nacional están apostados en el área para prevenir algún tipo de desorden o ataques.





