miércoles, 3 de octubre de 2012

Otra tortuga desova en el malecón y sigue los pasos de Güiby




Una nueva tortuga carey (Eretmochelys imbricata) visitó la playa de Güibia la noche del lunes y puso sus huevos en un nido que preparó al lado del nido de Güiby, su antecesora.




La tortuga carey, de 95 centímetros de largo y aproximadamente 40 años de edad, fue etiquetada por los técnicos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con una placa de metal numerada que permitirá identificarla en sus próximas salidas.




Los huevos que puso la carey están protegidos las 24 horas por miembros del Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA), quienes desde septiembre cuidan los huevos que dejó Güiby en la misma playa.




Las tortugas carey son una especie crítica en peligro de extinción, y la playa de Güibia se ha convertido en un espacio vital en el Distrito Nacional para su conservación, gracias a los trabajos de acondicionamiento y retiro de barreras que le impedían el acceso a la arena.




Los factores que amenazan la extinción de las tortugas carey están relacionados con la falsa creencia de que sus huevos son afrodisíacos, por la demanda que tiene su carne y las  conchas para fabricar accesorios y artesanías.




La contaminación de la playas, en especial la presencia de plásticos en la arena y flotando en el mar contribuyen al estado crítico de preservación en que se encuentra esta especie a nivel mundial.




Medio Ambiente destacó la importancia de mantener higienizada y en ambiente favorable la playa de Güibia, debido a que las tortugas que nazcan de los huevos de las dos careyes volverán al área de playa donde nacieron.