domingo, 31 de marzo de 2013

“Reina de vejez” quiere morir en “casa con piso”


EL BARRO, AZUA. “No quiero morirme sin vivir en una casa con  piso de cemento. Yo pongo el terreno para construirla, solo me falta la ayuda de alguien que pueda hacer realidad este sueño.   Tampoco quiero irme de este  mundo sin que mis siete hijos (todos analfabetos) y yo   aprendamos a escribir nuestro nombre”.
Con estas expresiones  se inicia la  entrevista con la centenaria mujer  de  105 años,  Oliva Ramírez, residente en la comunidad del   Barro,  Distrito Municipal  de Azua, quien a sus diez décadas y un lustro baila, cocina, barre y  limpia su casa de piso de tierra.
“Quiero hacer mi casita, pero no puedo porque  solo recibo  una ayuda de 1000  pesos mensuales de parte del Ayuntamiento que no me              da ni para comer.  El gobernador y el alcalde de Azua me prometieron ayuda y aún la espero. No quiero que mis hijos  vivan  igual que yo sus últimos días, en este estado de pobreza, ellos no tienen nada para ayudarme a construir la casa, ya que todos son analfabetos y lo que consiguen  trabajando la tierra solo les da para mal comer”, lamenta.