Familiares, vecinos y autoridades de la provincia Peravia se
presentaron al cementerio de Quijá Quieta para reclamar justicia en
torno a la muerte y violación de la infante Keisy Mejía Reynoso.
Mientras, las cinco personas apresadas por el crimen, entre ellas
tres menores de edad, fueron dejadas en libertad por las autoridades
entender que no estaban relacionadas con el hecho.
En la comunidad del Cruce de Arroyo Hondo, donde ocurrió el crimen, se realizaron protestas en demanda de justicia.
El cuerpo de la niña fue encontrado en una casa en construcción la noche del pasado martes, cercana a su vivienda.





