El Primer Mandatario llegó pasadas las ocho de la mañana para solidarizarse, además con los demás hijos de la fenecida, Sor Enma, Lucrecia y Joaquín, a quienes ya les había expresado sus condolencias por la lamentable pérdida, el martes, a través de una misiva.
El jefe de Estado expresó en la carta enviada al doctor Rafael Alburquerque, que en nombre del Gobierno y el suyo propio, manifestaba su pesar a los demás familiares, para quienes pidió a Dios dar la fortaleza necesaria para sobrellevar su tristeza.
“Nada puede compararse con el dolor que significa la partida del ser que nos trajo a la vida, la madre que siempre estuvo presente para brindarnos su apoyo y toda su entrega”, puntualiza Medina en la carta.





