RAFAEL LARA
Los cuatreros no dan tregua a los
pequeños ganaderos del paraje de Canasta, en San Cristóbal. Antes robaban las
vacas, ahora les ha toca el turno a los caballos a los
que descuartizan. Supuestamente para venderlos en los mercados y a
carnicerías clandestinas.
Los afectados dijeron que no tienen
otro medio de producción para mantener a sus familias y están a punto de
vender sus animales por temor a que sean robados.
Los agricultores y
ganaderos expresaron que han tenido que agenciarse sus propios medios de
protección para sus propiedades, ya que
la policía nacional le pone muy poca atención.
La población de San Cristóbal
podría estar consumiendo carne de caballos, por lo que los pequeños ganaderos pidieron
la intervención de Salud Pública para corregir esa situación.






